¿REFORMA O NEOFORMA TRIBUTARIA?

-futuro de la información, accountability, transparencia-

La futura y anunciada reforma tributaria  se ha descrito y discute con los tradicionales enfoques de tasas, materias y sujetos de las cargas tributarias, etc. con sus diferentes puntos de vista económicos y legales, con defensores y detractores, pero hay que tener presente que sólo en un futuro -de los varios posibles- esta causará sus efectos reales.

Como consultores consideramos de importancia profesional anticipar con mas claridad las características que podrían tener esos futuros, escenarios. Toda reforma tributaria o neoforma se verá realizada sólo entonces. Debemos considerar sus diferentes dimensiones y no suponer un “céteris paribus” (que todo sigue sin cambio) en lo social, cultural, tecnológico, político, climático, educacional, migratorio, legal internacional y otros. Es peligroso decidir un cambio tributario de magnitud, solo con una visión de los expertos tributarios y macroeconomistas. El diseño del futuro y sus impactos es mas complejo que el saber  acotado de estas disciplinas.

Un aspecto de que se podría considerar en la reforma tributaria tiene relación con la calidad y profundidad de la información que se desprenda de los diferentes escenarios alternativos en que se base. Si se parte de la actual falencia de información tributaria surgen preguntas tales como: ¿Sabrá  cada persona  el monto total de impuestos que declara y paga anualmente (incluidos sus i.v.a´s) y si toda esta información será fidedigna? ¿Será posible saber qué “personas” declaran  y  pagan renta presunta y sus montos? ¿Cuántos son los tributos que no declaran y no pagan cientos de empresas-instituciones sin fines de lucro y su individualización? ¿Se sabrá quiénes son los contribuyentes que abastecen a los “ambulantes”; de todo el país; que venden sin entregar boleta de compra venta? ¿Se sabrá con qué profundidad se auditan  las declaraciones y pagos de los millones de personas y empresas que son contribuyentes y si serán públicamente individualizados? ¿Quiénes están en negocios cercanos a la ilegalidad que ocultan sus ingresos y tributos? ¿Sabremos los ingresos de los ex-funcionarios y ex-directores de impuestos internos? ¿Cuales son los ingresos reales de las personas vía ong`s, partidos, barras bravas, iglesias, agnósticas, “clubes”, fundaciones y muchos otros? ¿Quiénes son los mayores contribuyentes con sus impuestos declarados y pagados cada año? ¿Por qué podría ser o no conveniente que las empresas de los principales de sectores económicos oligopólicos declaren y paguen, además de las tasas generales, algún tipo de royalty si no se anticipa primero el futuro posible de esas industrias?

El accountability tributario requiere saber además: ¿Que pasa con jubilados por razones de salud y que gozan de buena salud? ¿Hasta cuando seguimos financiando montepiados y subsidiados que siguen siendo cargas pese a ser padres o abuelos “pero sin casarse”? ¿Que pasará con otra serie de formas de ingresos ilegítimos, por todos sabidos, y que significan millones de dólares de gasto público cada año que son financiados por el esfuerzo de los contribuyentes honestos? ¿Qué pasa con las jubilaciones tempranas de ex-congresales, ex-ministros, afg´s (altos funcionarios gubernamentales) o los que renunciaron usando la figura del “despido” para cobrar indemnización y otros beneficios? ¿Qué pasa con las platas eludidas por instituciones “sin fines de lucro”? ¿Que pasa con los fondos públicos que subrepticiamente se usan para el financiamiento de campañas y partidos políticos? Finalmente: ¿Cuanto sería el impacto en recaudación si todos los chilenos -e inmigrantes- contribuyesen con los impuestos que realmente corresponde dado sus ingresos efectivos? ¿Discutiremos alguna vez sin eufemismos estos temas contributarios del sistema impositivo que afectan a todos los chilenos  y que lo hacen tan inequitativo?

El problema tributario no solo se reduce a la tasa que se deba aplicar a las grandes empresas que operan en Chile, una neoforma tributaria  amerita una revisión general de todos los FUSOS tributarios (fuentes y usos) y la ética contributoria de la nación.  Es posible que al término de un estricto relevamiento de estas “situaciones distorsionadas” tuviésemos un excedente en el rendimiento de la recaudación para el Chile que todos queremos en materia de: salud, educación, justicia, cultura, ciclovías y transporte público, etc. Por otra parte, en un escenario alternativo diferente en vez de disminuir la base de contribuyentes quizás… se deba aumentarla para anticipar así la llegada al desarrollo y poder competir con éxito en el nuevo contexto mundial que se viene. Todas las propuestas revisadas hasta ahora, tienen el supuesto implícito de un solo escenario y en que las personas no tendrían ingresos muy superiores a los actuales.

La respuesta a estas interrogantes ciertamente van mas allá de las propuestas tributarias presentada por el ejecutivo y los opositores y están  pendientes desde desde hace décadas.  Si no es así, ¿No sería conveniente también se  informara en forma muy precisa sobre el -o los- escenarios en los que se sustentan las reformas, ajustes o neoformas tributarias que se proponen? De no existir esa información ¿Cómo sería posible evaluar la calidad de la reforma y que anticipe los cambios a los que debiera someterse y ajustarse -predefinidos a través del tiempo- si no se dan los supuestos explícitos del escenario?

A fines del 2020, es posible que el PIB alcance alrededor de los +400 mil millones de dólares, y que existan revolucionarios recursos informáticos y biotecnológicos inimaginables en la actualidad en la cultura del post-postmodernismo y, por lo mismo, una neoforma tributaria integral debiera tomar en consideración los impactos de estos cambios de escenario en los hábitos, ingresos efectivos y contribuciones de las empresas y personas en Chile.

Omar Villanueva Olmedo

Director OLIBAR Consultores